Capítulo 1. Selección del tema.
El título tentativo de la Tesis es: “Tecnología y Justicia: el impacto de las TIC en la práctica de Jueces y Abogados. De lo instrumental a lo sustantivo”.
El trabajo se ubica en el campo de la Sociología Jurídica, reuniendo de ese modo además de la temática del Doctorado, las áreas profesionales en las que me desempeño por mi formación de grado en Derecho, mi Especialización de Posgrado en Derecho de Alta Tecnología y mi actividad Docente en Sociología del Derecho, en la Universidad Nacional de La Plata.
A nuestro modo de ver el tema presenta interés en tanto se enfoca en una de las Instituciones y de las funciones esenciales del Estado como la Administración de Justicia, (abarcativa del desempeño de Jueces y Abogados) aspectos estos sobre los que existe una mirada muy crítica, incluso negativa de parte de la sociedad.
Tratándose de una estructura típicamente burocrática en términos weberianos, las principales objeciones a su desempeño pueden abordarse desde el análisis de las disfunciones burocráticas que plantea Robert Merton. Entre ellos el ritualismo y el papeleo que junto a otros elementos contribuyen a uno de los grandes problemas: la excesiva duración de los procesos judiciales, que van mucho más allá que los plazos previstos en los códigos rituales.
El Centro de Estudios de la Justicia para las Américas (CEJA) se ocupa de efectuar investigaciones sobre la administración de justicia, incluyendo el relevamiento y la difusión de indicadores cualitativos. Así en la cuarta edición del Reporte sobre la Justicia (2008-2009) tenemos el Índice de Percepción del Poder Judicial que muestra a la Argentina con un puntaje de 2,7 sobre un máximo de 7, muy lejos de países como Costa Rica (5,2) o Uruguay (5) y por debajo del promedio (3,63) para la región.
A su vez el Índice de Confianza sobre la Justicia del Barómetro Iberoamericano de Gobernabilidad, ubica a nuestro país con un 24%, por debajo de países como Uruguay (38%) y Venezuela (32%), y nuevamente con un valor inferior al promedio (29%).1
En este escenario el desarrollo tecnológico es un eje que permite analizar hasta qué punto, es o puede ser un factor desencadenante de cambio (y eventualmente de mejora) en un ámbito tradicionalmente muy conservador. También como se señala más adelante en el punto 5), qué (nos) depara el futuro más o menos inmediato para la actividad legal.
Los antecedentes en materia de informatización en el ámbito del Poder Judicial en Argentina que podemos señalar para nuestro estudio se ubican a comienzos de los 2000. Así un hito importante está dado por la firma por parte de los Poderes Judiciales de Nación y Provincias del Convenio Interjurisdiccional de Comunicación Electrónica2 en el que se acuerdan una serie de puntos que incluye la cooperación entre las respectivas áreas informáticas, pautas de homogeneización de las direcciones de correo electrónico y la posibilidad de comunicación directa entre organismos judiciales y ministerios públicos de distinta jurisdicción territorial a través del correo electrónico, sin distinción de grado o clase.
Por su parte en el año 2009 como una iniciativa del Corte Suprema de Justicia de la Nación, y reunió a representantes de todos los poderes judiciales de las provincias bajo el lema “Justicia rápida y efectiva para todos” se aprueba el Plan de Informatización, cuyos lineamientos principales fueron anticipados en la II Conferencia Nacional de Jueces, en un documento denominado “Uso y Aplicación de la Tecnología. Recomendaciones Generales” y que define las bases de las políticas de TICs aplicadas a la justicia.
Cabe señalar este impulso es enmarca en un proceso similar verificado en otros países. Entre ellos para citar un caso, el proceso comenzado en la década de 1990 en España inicialmente con herramientas de apoyo a la tarea de Jueces y Abogados, luego con sistemas completos de gestión de casos, etc., a los que el desarrollo de internet sumó la web como un medio de información, intercambio electrónico, gestión electrónica, etc., en un camino que ha sido caracterizado como “largo y con fracasos más números que éxitos”.
1.1.- Fuentes de información.
Respeto de la disponibilidad de información podemos decir que existe información relacionada, pero que surge o proviene de manera independiente del ámbito de la sociología (trabajos sobre la sociedad de la información como Manuel Castells,) también publicaciones que refieren a los cambios sociales en diferentes áreas (como Nicholas Negroponte, Nassim Taleb, Nicholas Carr, etc.), del derecho (artículos de doctrina, legislación, y jurisprudencia relacionada), instrumentos y herramientas normativas procedimentales en el ámbito de la Administración de Justicia (Acordadas, resoluciones, etc.), y también aquellas que refieren a los aspectos técnicos vinculados al desarrollo tecnológico. Y algunos pocos, que reúnen en su análisis tanto la temática del derecho como de la tecnología, el más relevante es “The end of Lawyers? Rethinkink de nature of legal services” del escocés Richard Susskind.3
Sin llegar a integrar el aspecto central del trabajo, también se propone tener en cuenta los aportes que se han generado desde el campo neurocientífico, tomando elementos de autores como Oliver Sacks, Christopher Chabris y Daniel Simons, Facundo Manes, Diego Golombeck y Estanislao Bachrach, entre otros.4
Conforme lo señalado, la información se encuentra en las fuentes que seguidamente se detallan:
a) Investigaciones y/o antecedentes.
Existen algunos trabajos de investigación previos que serán consultados a los efectos de la Tesis, entre ellos: “Perfil del Abogado de la pcia. de Buenos Aires” (UNLP, 1996). También se tomará como referencia el Trabajo de Tesis en la Especialización en Derecho de Alta Tecnología (UCA-SMBA) que se enfoca en “La integración de las TIC en la formación de los abogados”.
b) Libros y Publicaciones.
La mayoría de los textos que se estima utilizar están disponibles para su acceso tanto en formato papel como ebook, en general se pueden adquirir en el país, aunque algunos se deben solicitar al exterior. Prácticamente todos están en español, con alguna excepción como las publicaciones de Richard Susskind, que se consiguen solamente en inglés.
c) Doctrina, legislación y Jurisprudencia.
Bases y sistemas de información jurídica, tanto oficiales como Infojus (Ministerio de Justicia) e Infoleg (Ministerio de Economía), como privados, en particular los servicios de La Ley, Abeledo Perrot, y ElDial.com.
d) Información relativa a las práctica jurídica.
Aquí se apelará al trabajo de campo en dos ámbitos, Colegio de Abogados y Poder Judicial; a los fines de particularizar y analizar en concreto el impacto de las TIC en la práctica legal. Se aplicarán entrevistas y cuestionarios, además del análisis cuali-cuantitativo de la producción jurídica (Sentencias, Resoluciones, Acordadas, etc).
Una posibilidad es trabajar con Informantes clave, y apelar al estudio de casos.5
Este análisis, asimismo excederá en su enfoque a las relaciones estrictamente jurídicas para incluir aquellas de índole institucional vinculadas con el tema, como por ejemplo, presupuesto para adquisición de tecnología, áreas de desarrollo y/o soporte informático, etc.
1.2.- Resultados esperados.
En el ámbito personal espero poder profundizar una serie de ideas y conceptos que vengo trabajando en la temática, en este caso en el ámbito en el que me desempeño tanto profesional como académicamente. En términos generales, la meta se orienta a sistematizar, categorizar, en la medida de lo posible medir, y proyectar los cambios que se producen en la administración de justicia y la práctica jurídica, disparados y muchas veces “forzado” por el avance tecnológico. En este orden de ideas, una aspiración es visibilizar --para sumar al debate--, aquellos cambios más profundos, denominados aquí “sustantivos”, que exceden lo meramente instrumental. En ellos ubicaremos la clave del futuro de la Justicia y los Abogados.